16 de abril de 2014

"So far away".

Never feared for anything,
Never shamed but never free,
A life that healed a broken heart with all that it could...
Lived a life so endlessly,
Saw beyond what others see,
I tried to heal your broken heart with all that I could...

Acabo de entender por qué me atrapa tanto "So far away" de Avenged Sevenfold. La razón es simple, es exactamente lo que yo sentiría si la perdiera. 

Soy partidaria de decir lo que siento, pero con ella es diferente... Cuando estamos juntas, es como si todo estuviese dicho, y en realidad, no es así. Debería decirle que la quiero más a menudo, debería decirle que no sé vivir sin ella, que no me imagino si llega el día en el que no está...

Son muchas cosas las que no hago, pero confío en que sepa perdonarme. Confío tanto en ella que pondría mi vida en sus manos sin pensarlo un segundo. Y sé que dije en su momento que podría dar la vida por ella, pero no puedo. Quiero que cumplamos nuestra promesa, quiero que cuando seamos viejecitas salgamos a jugar al parchís, a las cartas... a lo que ella quiera. Quiero que cumplamos nuestra lista de cosas por hacer. Quiero, no, más bien necesito que estemos juntas hasta el final.

Quizá a ti, que estás leyendo esto y no eres ella te parezca una tontería, pero no lo es. Tú quizá creas que voy derrochando amor, pero con ella no. Y sé que necesita escuchar algún "te quiero" de vez en cuando. Sé que necesita salir de ese mundo en el que está metida y yo, a veces, lo olvido. Y lo siento, lo siento mucho, de verdad...

Sólo puedo decir que, a partir de ahora, que me he dado cuenta de cómo estaría yo sin ella, intentaré hacerla feliz, más de lo que ya lo hago, porque se lo merece mucho más que muchos de nosotros.


4 de abril de 2014

#CeliaMoñas

Tengo esto más abandonado de lo que me gustaría, pero me he dado cuenta de que cada vez que desarrollo una idea, es triste. Así que, en cierto modo, que no escribiera aquí puede que fuera un buen presagio.
Sin embargo, ya va siendo hora de que os diga que si no he escrito es porque no ha sucedido nada triste. Y para cambiar esa racha de entradas tristes y feas, os voy a decir como me siento ahora mismo.

Llevo la semana más improductiva de todo el año, que a su vez, también ha sido la más asquerosamente chachi de todas, a pesar de que he dormido muchísimo menos de lo que me habría gustado.

La razón, para el que no lo sepa, es que me sale una vena moñas tan cursi, empalagosa y adorable, que ya creía muerta. Y es raro, es raro y precioso ver como alguien, horriblemente, se dedica a romper todos tus esquemas mentales y tú no haces nada por evitarlo, sino que, después de todo, le ayudas a que lo haga.

Y eso, queridos, es a lo que me he dedicado, a tener que rectificar la afirmación esa de que no dejaría que nadie tuviese el poder de destrozar mi corazón. Ya es tarde, tengo otra debilidad, y no voy a mentiros, me encanta. Lo adoro. Mucho no, más aún. Adoro que haga que me enfade y que se ría de mí después. Adoro que me soporte cuando estoy en modo "plasta máximo". Adoro que me pueda con un dedo. Adoro hasta que sea un quejica. Y es malo, lo sé, porque eso lo convierte en una gran debilidad (nunca mejor dicho), pero no me importa, porque es precioso. Es precioso y lo quiero. ♥