26 de noviembre de 2013

Llamémoslo "amor".

Esta noche me hallo escribiendo con el propósito de... No sé, no tengo un propósito. Es simplemente que necesito descargar toda esta marea de cosas que me inunda.
Una marea de exámenes, prácticas y... ¿amor? Ni siquiera sé si podría llamarlo así. Es algo muy extraño.
Nunca había pensado que podrían volver esas risas nerviosas, esas miradas, eso de ponerte como un tomate en dos segundos, en definitiva, esas mariposas. No otra vez.
Hasta ahora, me había cerrado en banda. No estaba obsesionada con encontrar un rey, lo que buscaba era a ese rey en otra persona, ¿y sabéis qué? No existe, y por increíble que parezca, me da igual.
Creía que sólo él cumplía eso que yo llamo "prototipo", pero me equivocaba, y gracias al cielo, porque he encontrado a mi friski. Sí, como lo leéis, un friski, rubio con ojos azules, vamos, mi sueño hecho realidad, aunque parezca imposible.
Así que ahí me tenéis, "enchochada viva" a finales de noviembre, como hace siete años, pero con otro prototipo. (*) Sólo espero que no esté tanto tiempo en "stand by", es lo último que le faltaría a mi marea. 
Dicho esto, ya puedo dormir tranquila y seguir integrando. 
Gracias por leer mis mierdas barra tonterías. Sois unos cieletes. ♥

(*) Si me pongo muy gilipollas o hablo mucho de él, pegádme, sé que me lo merezco.

20 de noviembre de 2013

18+1

No sé por dónde empezar, la verdad. Hay muchas cosas que quiero decirte y, sin embargo, siento que no puedo decirte nada más. Te has convertido en alguien muy importante para mí, como suelo decir, en una debilidad.
En un momento determinado te dije que no podía ofrecerte nada más, y quizá estuviera equivocada, ahora mismo siento que puedo ofrecerte más amor que nunca, aunque es posible que no tanto como el que te mereces. Te lo he dicho muchas veces, eres fuerte, más que muchas de las personas que conozco, y lo creas o no, te admiro, pequeña. Eres una princesa de fresa que sobrevive en un mundo negro y en realidad, no sé cómo lo logras. Yo sé que no podría...
Me estoy desviando del meollo de la cuestión, para variar, así que volviendo al tema que nos concierne...

¡¡¡¡FELICES DIECIOCHO MÁS UNO!!!!

Recuerda que aquí estoy para todo lo que necesites, sin importar la hora o el día que sea (tengo que matizar ésto, no vaya a ser que un día me pilles follando  comiendo y no pueda atenderte), porque nuestro hamor es eterno, hasta que ardamos en el infierno.



Te adora, te quiere, te ama, te todea, te viola, te folla, caca, culo, pedo, pis, y para siempre, abre, cierra, wiiii, en definitiva, te allea, 

La Reina de Corazón Azul.


18 de noviembre de 2013

Primera vez.

Estoy aquí escribiendo por esos venazos que me dan de vez en cuando, en un intento de solucionar mis comederos de cabeza.
Lo que me ha pasado hace apenas media hora es lo siguiente: estaba saliendo de la ducha, pensando en que tengo prácticas sin terminar, cuando de repente se me ha venido a la cabeza la pregunta típica de si la primera vez tiene que ser con o sin amor.
Habrá diferentes opiniones respecto a este tema, y yo voy a dar la mía, que no es ni buena ni mala, simplemente, es mía. 
No creo que exista sólo una primera vez. Si no limitamos la expresión al sexo, hay muchísimas primeras veces en la vida y de muchas no somos conscientes. Sin embargo, las primeras veces que tenemos y guardamos recuerdos de ellas, ¿por qué suceden? ¿Por qué hacemos algo por primera vez? Y con ese "algo" me refiero a cosas que son importantes para nosotros, como viene siendo dar un beso, follar (vulgarmente hablando), e incluso fumar, beber o tatuarte. Estoy completamente segura de que cada persona tiene un motivo para hacer cosas de ese tipo por primera vez.
En mi caso, sólo hay dos motivos y ambos son muy fuertes. Se llaman "amor" y "curiosidad". Ya sabéis cuán grande puede ser el amor y las locuras que se hacen por él, pero, ¿tenéis idea de hasta dónde puede llegar la curiosidad humana? 
En mi caso concreto, muchísimas de mis primeras veces han sido por curiosidad, incluyendo mi primer beso. Sí, algo tan tierno como eso lo busqué por pura curiosidad. Ahora bien, si nos referimos a la primera vez en ámbito sexual, no ganó la curiosidad, no se puede comparar al sentimiento que existe al entregar algo así a alguien a quien quieres de verdad.
Quizá yo no sea la persona más adecuada para hablar de ésto, pero habéis de saber que hasta alguien como yo puede hacer a un lado el amor por satisfacer su curiosidad, pero claro, habrá un límite.
Así que tú, que me estás leyendo, piénsalo, ¿qué te mueve hacia tus primeras veces? Y más importante aún, ¿lo haces con o sin amor?

8 de noviembre de 2013

Reflexión de última hora.

No escribes claro.
 Hace unos días me dijeron esa frase, y para ser sincera, ni si quiera me importó, pero es de estas cosas que en un instante te paras a pensar "¿y si lleva razón?". 
Sabéis que cuando yo empiezo a pensar en los típicos "¿y si...?", me pierdo. Creo que el problema que tengo es que mi mente a la hora de escribir va más rápida que mis dedos y por eso hago saltos. Es algo caótico, la verdad. Hay veces que ni yo misma me aclaro, pero no olvidemos que esto no es un blog para expresar mis ideas sobre religión o política. Este es un blog hecho, en su mayoría, por mi corazón para sí mismo. Si lo leéis, muy bien, pero no es su función original. Yo lo que busco es... desahogo. Sí, podría llamarlo así.
Recuerdo que cuando empecé a necesitar soltar todo lo que tenía dentro fue por un rey. ¿Qué cojones? Voy a dejarme de nombres en clave. Empecé a escribir por Rubio. Puede ser que en algunos momentos penséis que no está reflejado en ningún sitio, pero fijaros en el título principal: "te quiero como a nadie más podría". Ahora mismo debería estar en pasado. Sin embargo, soy animal de costumbres, me gusta dejar lo que escribo a la vista y sin modificar, para que podáis contemplar toda mi vida.
Habéis de saber que pasado este mes, harían siete años desde que le conocí y aún tengo ese momento grabado en la memoria. Aviso que eso no implica que me muera por sus huesos, ¿eh? Es un recuerdo bonito que marcó un antes y un después en mi vida, pero a fin de cuentas, un recuerdo.
En fin... Espero que haya quedado todo más o menos claro. Siempre es bonito recibir críticas, significa que alguien se aburre tanto que me lee. Gracias por vuestra colaboración, sois amor. ♥

3 de noviembre de 2013

¿Consejero Real? Bah, mejor diremos "amigo".

Queridos, hoy vengo a confirmar que soy una idiota. Sí, tal cual leéis. Soy una grandísima idiota. ¿Por qué? Porque tengo el "don" de poder estar comiéndome la cabeza y encerrarme ahí dentro, sin llegar a ver qué es lo que hay en realidad.

Ahora lo comprendo: no importa si no pasas tiempo con una persona o no habláis, si de verdad sois amigos, lo seréis siempre.

Creía que ese Consejero Real ya no era nada, que estaba fuera del Reino. Sin embargo, sigue ahí, quizá no como Consejero, pero ¿y si no es ese el papel que merece? No creo que deba ser un Consejero, no es un buen ejemplo a seguir. Tampoco podría ser un Príncipe, no encaja en ese perfil... Supongo que en el fondo, el papel que va con él es el que tiene, amigo, pero no el tipo de amigo que dicen los diccionarios, sino el que es un verdadero amigo. Aunque no sea el mejor, está ahí, que es lo que cuenta.

Es cierto, quizá no sea el mismo, pero, ¿eso qué más da? ¿Y qué si tiene otros amigos? Pues encajarán mejor con él, seguirán su misma línea, ¿qué importa? Que haga lo que quiera con su vida. Yo lo único que quiero es mirarle a los ojos y ver que sigue estando ahí. Quiero que ese "pasarán cuarenta años, te veré por la calle y te daré un abrazo" suceda de verdad. Eso significará que seguiremos siendo amigos, de los verdaderos.

Cierto es que en otra ocasión le habría dado las gracias por seguir ahí, estar cuando se lo pido y esas cosas, pero ahora mismo, no, porque la clave no es agradecer nada, sino ofrecer lo mismo que recibes.