24 de agosto de 2014

No tiene sentido que esto lo lea nadie más que tú.

No voy a mentir, he cambiado, lo sé. Yo misma lo noto. Pero, sinceramente, no creo que haya cambiado tanto. Sigo siendo la misma persona que habla mucho, que dice las cosas a la cara, que se come mucho la cabeza, que guarda todo lo malo y saca una sonrisa a los demás. Nada de eso ha cambiado.

Digo esto porque después de muchas vueltas, sé lo que he hecho mal.

Me he ido alejando y preocupando menos por la gente que quiero. Sabes cuál ha sido el motivo. Te lo he explicado. Sé que no es excusa y lo siento de veras. 

También sé que no volveré a tener lo que ya tuve. Sin embargo, no quiero darme por vencida, quiero seguir luchando. Quiero verte sonreír. El problema es que no sé cómo hacerlo.

Esto se va a quedar muy caótico, pero no estoy para reorganizar pensamientos y dejar esto bonito, no se trata de eso. Se trata de que nos hemos perdido los unos a los otros. 

No me gusta hacer como que no pasa nada, pero no sé, yo os sigo queriendo como antes y, en realidad, para mi corazón, está todo igual. Así que no logro identificar cuál es el problema ahora mismo. Supongo que el no vernos, afecta, pero aún así... Es que no lo entiendo. 

No quiero que te cierres otra vez, te dije que estaría contigo en el infierno, y ahí es donde voy a estar. Te lo digo con el corazón en la mano y con los ojos llenos de lágrimas, te quiero para siempre. No puedo pasar por alto que eres mi hermana pequeña-grande. Sigues siendo una de las personas que forman mi corazón.
 
Lo sabes todo sobre mí. Sabes por qué no quiero prometer nada. Y también deberías saber que si no me importaras, no estaría haciendo ésto. Así que veámonos, hablemos por Skype o algo, pero no sigamos así. No puedo luchar yo sola, por mucho que lo intente. Ayúdame una vez más, por favor. Te lo ruego, no me dejes sin poder jurar.