8 de noviembre de 2013

Reflexión de última hora.

No escribes claro.
 Hace unos días me dijeron esa frase, y para ser sincera, ni si quiera me importó, pero es de estas cosas que en un instante te paras a pensar "¿y si lleva razón?". 
Sabéis que cuando yo empiezo a pensar en los típicos "¿y si...?", me pierdo. Creo que el problema que tengo es que mi mente a la hora de escribir va más rápida que mis dedos y por eso hago saltos. Es algo caótico, la verdad. Hay veces que ni yo misma me aclaro, pero no olvidemos que esto no es un blog para expresar mis ideas sobre religión o política. Este es un blog hecho, en su mayoría, por mi corazón para sí mismo. Si lo leéis, muy bien, pero no es su función original. Yo lo que busco es... desahogo. Sí, podría llamarlo así.
Recuerdo que cuando empecé a necesitar soltar todo lo que tenía dentro fue por un rey. ¿Qué cojones? Voy a dejarme de nombres en clave. Empecé a escribir por Rubio. Puede ser que en algunos momentos penséis que no está reflejado en ningún sitio, pero fijaros en el título principal: "te quiero como a nadie más podría". Ahora mismo debería estar en pasado. Sin embargo, soy animal de costumbres, me gusta dejar lo que escribo a la vista y sin modificar, para que podáis contemplar toda mi vida.
Habéis de saber que pasado este mes, harían siete años desde que le conocí y aún tengo ese momento grabado en la memoria. Aviso que eso no implica que me muera por sus huesos, ¿eh? Es un recuerdo bonito que marcó un antes y un después en mi vida, pero a fin de cuentas, un recuerdo.
En fin... Espero que haya quedado todo más o menos claro. Siempre es bonito recibir críticas, significa que alguien se aburre tanto que me lee. Gracias por vuestra colaboración, sois amor. ♥