No sé por dónde empezar, la verdad. Hay muchas cosas que quiero decirte y, sin embargo, siento que no puedo decirte nada más. Te has convertido en alguien muy importante para mí, como suelo decir, en una debilidad.
En un momento determinado te dije que no podía ofrecerte nada más, y quizá estuviera equivocada, ahora mismo siento que puedo ofrecerte más amor que nunca, aunque es posible que no tanto como el que te mereces. Te lo he dicho muchas veces, eres fuerte, más que muchas de las personas que conozco, y lo creas o no, te admiro, pequeña. Eres una princesa de fresa que sobrevive en un mundo negro y en realidad, no sé cómo lo logras. Yo sé que no podría...
Me estoy desviando del meollo de la cuestión, para variar, así que volviendo al tema que nos concierne...
¡¡¡¡FELICES DIECIOCHO MÁS UNO!!!!
Recuerda que aquí estoy para todo lo que necesites, sin importar la hora o el día que sea (tengo que matizar ésto, no vaya a ser que un día me pilles follando comiendo y no pueda atenderte), porque nuestro hamor es eterno, hasta que ardamos en el infierno.
Te adora, te quiere, te ama, te todea, te viola, te folla, caca, culo, pedo, pis, y para siempre, abre, cierra, wiiii, en definitiva, te allea,
La Reina de Corazón Azul.
